Justo cuando los líderes de América están a punto de iniciar una cumbre para abordar, entre otros temas, el creciente flujo migratorio, un nuevo grupo de migrantes salió caminando del sur de México con el fin de que los mandatarios del continente vuelvan los ojos hacia ellos.

La caravana está formada por entre 4.000 y 5.000 personas, la mayoría procedentes de Centroamérica, el Caribe o Venezuela.

Esta caravana es la mayor que se ha formado este año pero en los meses pasados y también durante 2021 ha sido constante el goteo de grupos de distinto tamaño.

Algunos salieron el año pasado de Honduras y fueron interceptados en Guatemala, pero la mayoría de los grupos partieron de Tapachula, la ciudad mexicana en la frontera guatemalteca donde no dejan de acumularse migrantes.

Aunque alguna de esas caravanas fue disuelta por la fuerza, en los últimos meses las autoridades mexicanas optaron por disolverlos ofreciéndoles autobuses y la posibilidad de regularizar su situación en otros estados para descongestionar el sur.

Las caravanas representan a una minoría de las personas que cruzan México sin documentación ya que la mayor parte utiliza las redes de traficantes.

En abril, agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus iniciales en inglés) detuvieron a migrantes en más de 234.000 ocasiones en la frontera con México, una de las cifras más altas en décadas.